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lunes, 19 de marzo de 2012

Las maracas de Machín



Seguro que todos ustedes conocen y adoran a Antonio Machín, como las personas de bien. Pero posiblemente cuando piensan ustedes en Don Antonio piensan en sus maravillas ya otoñales, en ese galán crepuscular que canta con voz angelical esos boleros que derriten el alma, como "Dos Gardenias" y "Angelitos Negros".

Pues bien, sepan que Don Antonio, con todo y ser un Dios en la tierra hasta el día de su muerte, cuando realmente asombró al mundo fue en los años 30. Con el apabullante éxito de su manisero con Azpiazu, Antonio pudo grabar con su propio cuarteto, el Cuarteto Machín, una auténtica máquina que llegó a contar con Mario Bauzá a la trompeta, como cuenta el propio Mario en este documental.

Las grabaciones del Cuarteto Machín son como lo de Elvis en Sun Records: oro puro y sin excepción alguna. Para ejemplo, y dado que todavía no hemos dejado nuestro pregón, oigan "El Morón", un municipio de Cuba del que viene tan buen género como tiene Antonio:



Hay algún otro pregón glorioso del Cuarteto, como "El Dulcerito", pero déjennos salirnos del tema del pregón para ponerles algunas otras maravillas del Cuarteto que les llenarán los ojos de lágrimas de alegría:

Tenemos por ejemplo la increíble "Oprobio", donde don Antonio se despacha agusto con su ex:


Tenemos "El Huerfanito", que graba con el cuarteto en 1930 y luego ya en España, siendo gloriosas ambas versiones:



Y tenemos esa cosa inenarrable llamada "Ilusión China",

"yo nunca calamba pensal
en cuba encontlal mi ilusión", 
Que se encuadra en el muy popular y maravilloso género de Lo Chino en la canción cubana, género del que les prometo un especial:



¡Chinito, no te la lleves!


miércoles, 18 de enero de 2012

El manisero entona su pregón #0.1: no te acuestes a dormir

¿Hay algo mejor en la vida que un buen pregón? Nada más adecuado para abrir fuego y que empiece la fiesta, así que vamos allá:

     ¡Maníííííííííííííííííííííííííííííííííííííííí!

     Qué género insondable e inagotable este del pregón, ¡qué títulos! Lean, lean: el mondonguero, el maraquero, el vendedor de todo, el carbonero, el dulcerito, el tomatero, el panquelero, el morón, calla campanero, coco seco, baila mi pregón, yeyey, el pirulero, casera mire qué caña, ayaca de maíz, guagui...
     Y así, sumen y sigan. Se puede pasar uno la vida coleccionando pregones. Más adelante habrá ocasión de volver sobre muchos de ellos y ponerlos por aquí, pero por ahora nos ocupa el que sin duda puede ser llamado Pregón de Pregones: el inmortal Manisero.
     Y dirán ustedes ¿pero otro manisero? Sí señores. Años que pasáramos comiendo manises serían pocos para una de las canciones más interpretadas de la historia.
      Soñaban tiempo ha nuestros queridos Marciano y Longino con hacer un Melodías Pizarras íntegramente dedicado al Manisero. Ignoro si lo han hecho o no, pero como diría su Padre, ¡ese es el concepto, hijos! Esta idea también la llevó a cabo el gran sello Tumbao, con un cedé de 25 versiones clásicas del ídem que pueden encontrar aquí.
      Por aquí humildemente vamos con lo nuesto y les pedimos, a cada participante de este saloncito y a quien se nos quiera unir, bien su manisero favorito, bien uno original que les guste por cualquier razón.
     Yo también le voy a comer parte de la tostada a mis compañeros, porque hay un problema importante. Evidentemente no se puede empezar todo esto sin hacer mención al manisero de maniseros. El primer disco "hispano" en vender un millón de copias allá por 1930 o 31. Porque dirán "pues qué señor más clásico y previsible es usted", pero si conocen a alguien que cante mejor que Machín, hagan testamento, escojan sus padrinos, pongan día y hora junto a la tapia del camposanto, y díganme quién. Y eso no es todo, es que la trompeta, esa trompeta del manisero sobre la que podrían descansar civilizaciones enteras, la tocan nada menos que Mario Bauzá y/o Julio Cueva. Y eso sigue sin ser todo, es que encima hay espectaculares imágenes:


     Pero no me puedo quedar aquí, porque me tacharán de clasicista, acaso de inmovilista, de carcamal. Por eso les dejo con no uno, sino dos maniseros más. Primero uno muy raro que hace el maestro de maestros, el adorado Cara de Foca, que tiene varios en su haber pero para mí este, editado en un EP de Victor de 1956 llamado "Havana, 3 a.m.", se lleva la palma, con esas guitarras españolas y esa deconstrucción rítmica típica de nuestro vanguardista maestro:


     Y el último que les dejo lo arregla, nueve años antes, un músico bastante olvidado hoy y que fue una gran influencia en Cara de Foca: Stan Kenton, que con la ayuda a la percusión de, ojo señores, José Luis Mangual y Machito, se marca, el 6 de diciembre de 1947, este frenético pero sabroso peanut vendor con una morrocotuda sección de metales:



     Hay muchos más, claro, pero basta de abusar: vamos a dejarlo así y a pedirles que salgan a cantar desde su balcón y a pedir su cucurucho de manís, ¡miren que después se van a arrepentir!